miércoles, 29 de octubre de 2014

En la educación actual todavía una gran cantidad de profesores se sienten atraídos por el tipo de enseñanza tradicional basadas en clases expositivas dirigidas a un alumno oyente-pasivo. Una clase muy centrada en el docente con muy poca participación e interacción entre los alumnos. Con pocas oportunidades para la reflexión y para el desarrollo de habilidades sociales y cooperativas. Surge la necesidad entonces de comprender por qué, si existen tantas evidencias teóricas y prácticas sobre los muchos beneficios del trabajo colaborativo, éste no se promueve ni en  la escuela ni en el aula. Las razones son diversas , desde el poco conocimiento de esta estrategia hasta el temor de los docentes de perder la disciplina y no cubrir los contenidos del currículum. Trabajar de manera cooperativa es algo complejo que requiere de tiempo. Es necesario promover y propiciar una cultura de la cooperación en la escuela. Es pertinente involucrar a toda la comunidad educativa para comprender y abordar este problema.